Estenosis de canal cervical y mielopatía

¿Qué es la estenosis de canal cervical y la mielopatía?

  • Estenosis cervical = estrechamiento del canal por donde pasa la médula espinal en el cuello (debido a artrosis, hernias, osteofitos u otras causas).
  • Mielopatía cervical = cuando ese estrechamiento comprime la médula espinal y produce síntomas neurológicos (pérdida de fuerza, alteración de la sensibilidad, problemas de coordinación y marcha).

Síntomas frecuentes (qué notar)

  • Entumecimiento, hormigueo o “manos torpes” (pérdida de destreza fina: abotonarse, escribir).
  • Debilidad o pérdida de fuerza en brazos/manos.
  • Inestabilidad al andar, tropezones o caídas.
  • Alteraciones esfinterianas en casos avanzados (menos frecuentes).
    Si notas progresión (empeora con el tiempo) o pérdida de marcha, es importante valoración precoz.

Cómo se confirma el diagnóstico

  • Exploración neurológica dirigida por un especialista.
  • Resonancia magnética (RM) de la columna cervical: prueba de elección para ver compresión medular.
  • A veces se usan electrofisiología (potenciales evocados) o TC en casos concretos.

Tratamiento: opciones y cuándo operar

  • Conservador (fisioterapia, control del dolor, seguimiento) puede ser adecuado si los síntomas son leves y estables.
  • Cirugía está recomendada cuando la mielopatía es moderada a grave, o hay progresión de síntomas; el objetivo es descomprimir la médula y, si es necesario, estabilizar la columna. Retrasar la cirugía en pacientes con signos progresivos puede empeorar el pronóstico neurológico.

Riesgos y beneficios de la cirugía

  • Beneficios: detener la progresión neurológica y en muchos casos mejorar fuerza, coordinación y calidad de vida.
  • Riesgos: como en cualquier cirugía (infección, sangrado, lesión neurológica, necesidad de fusión y dolor postoperatorio); la tasa y tipo de complicaciones varía según el caso y la técnica. Tu cirujano explicará los riesgos individuales y alternativas.

¿Por qué acudir a una clínica privada de neurocirugía?

Ir a una clínica privada especializada puede ofrecer ventajas prácticas y de organización (según la clínica y el país):

  1. Acceso más rápido a consulta y pruebas (RM, electrofisiología) — importante si hay progresión de síntomas.
  2. Equipo multidisciplinar y experiencia dedicada (neurocirujanos de columna, anestesistas, rehabilitación) que coordina el plan de tratamiento.
  3. Opciones técnicas avanzadas (técnicas microquirúrgicas, abordajes mínimamente invasivos, disponibilidad de implantes modernos).
  4. Coordinación de rehabilitación y seguimiento postoperatorio personalizado (fisioterapia, control del dolor, enfermería especializada).
  5. Comodidad y organización administrativa (citas programadas, habitaciones privadas, gestión de pruebas y financiación).
    Estas ventajas no implican que la atención pública sea deficiente; pero para pacientes que desean rapidez, coordinación integral y acceso a tecnologías/horarios más flexibles, la vía privada suele ser atractiva. Estudios y revisiones describen los beneficios de centros especializados y unidades de columna para organizar mejor la atención y tiempos.

¿Cuándo acudir con urgencia?

Acude a urgencias o busca valoración inmediata si tienes:

  • Debilidad rápida o empeoramiento brusco de la movilidad.
  • Pérdida marcada de sensibilidad en torso/brazos/piernas.
  • Dificultad para controlar esfínteres (orina/defecación).

Preguntas útiles para hacer al neurocirujano

  • ¿Cuál es la causa de mi compresión medular y cuánto riesgo tengo de empeorar?
  • ¿Necesito cirugía ahora o podemos esperar/probar tratamiento conservador? ¿Por qué?
  • ¿Qué técnica propone y por qué (anterior, posterior, mínimamente invasiva)?
  • ¿Qué resultados puedo esperar y qué riesgos concretos tengo?
  • ¿Cómo será la recuperación (hospital, rehabilitación, tiempo estimado para volver a actividades)?

Resumen

  • La estenosis cervical puede causar mielopatía (lesión de la médula) que produce pérdida de destreza, debilidad y problemas para andar.
  • El diagnóstico se confirma con RM y examen neurológico.
  • Cirugía es la opción recomendada si hay mielopatía moderada/severa o progresión; la intervención busca descomprimir la médula y prevenir daño irreversible.
  • Una clínica privada de neurocirugía puede facilitar acceso rápido, equipos especializados y coordinación integral del tratamiento y la rehabilitación.