Tratamiento del dolor

Técnicas de infiltración

Las infiltraciones son procedimientos médicos en los que se aplica un medicamento directamente en una zona específica de la columna para aliviar el dolor y la inflamación. Se realizan de forma ambulatoria (el paciente se va a casa el mismo día) y suelen durar pocos minutos.

¿En qué consisten?

  • Se introduce una aguja fina en un punto preciso de la columna.
  • Generalmente se utiliza control por rayos X o ecografía para asegurar una colocación correcta y segura.
  • Se administran medicamentos como:
    • Anestésicos locales, que alivian el dolor de forma rápida.
    • Corticoides, que reducen la inflamación y el dolor a medio y largo plazo.

Tipos más frecuentes de infiltraciones

  • Infiltraciones epidurales: el medicamento se aplica cerca de los nervios de la columna, útil en hernias discales o ciática.
  • Infiltraciones facetarias: se realizan en pequeñas articulaciones de la columna, indicadas en artrosis o dolor mecánico.
  • Bloqueos nerviosos: se dirigen a nervios específicos responsables del dolor.

Beneficios

  • Disminuyen el dolor y la inflamación.
  • Permiten mejorar la movilidad y retomar la rehabilitación.
  • En muchos casos evitan o retrasan la cirugía.

Riesgos

  • Son poco frecuentes y generalmente leves (molestia local, hematoma).
  • El procedimiento es seguro cuando lo realiza personal especializado.

Radiofrecuencia

La radiofrecuencia es una técnica más avanzada que se utiliza cuando el dolor persiste a pesar de otros tratamientos. Su objetivo es interrumpir la transmisión del dolor a través de nervios específicos.

¿En qué consiste?

  • Se coloca una aguja especial cerca del nervio responsable del dolor.
  • A través de la aguja se aplica calor controlado generado por ondas de radiofrecuencia.
  • Este calor “desactiva” parcialmente el nervio, reduciendo la señal de dolor que llega al cerebro.

¿Es una cirugía?

  • No es una cirugía.
  • Es un procedimiento mínimamente invasivo, ambulatorio y con anestesia local (a veces con sedación ligera).

Resultados esperados

  • El alivio del dolor suele ser más duradero que con infiltraciones.
  • Puede durar meses o incluso más de un año, dependiendo del paciente.
  • El nervio puede regenerarse con el tiempo, por lo que el procedimiento puede repetirse si es necesario.

Indicaciones más comunes

  • Dolor crónico de columna cervical o lumbar.
  • Dolor de origen facetario.
  • Pacientes que respondieron bien a infiltraciones previas.

Seguridad

  • Es una técnica segura y bien estudiada.
  • Las complicaciones son raras cuando se realiza con guía por imagen.